Regreso…

29 septiembre, 2008 at 7:08 pm (Escritos y relatos, Políticamente incorrecto, Reflexiones) (, , , , , )

Tras un mes de baja por maternidad,… digo por vacaciones,….esto…. por examenes, por examenes…. eso queria decir,… regreso con el tema que me inició en la escritura,… creo que merece mil respetos, espero que nos transmita algo.

Extracto de una nota hallada en una Biblia, en la Biblioteca de la Universidad de California:

“Estimado lector, mi nombre es Julius Robert Oppenheimer. Muchos ya me conocerán, pero si no es su caso le explicaré.

Nací en Nueva York en el año 1904, estudié físicas en Harvard, y pasé por Cambridge y Gotinga.

En 1942 trabajaba en el Instituto de Tecnología de California y recibí una misiva en la cual se me notificaba que me otorgaban un permiso temporal indefinido. Debía desplazarme a México y, una vez allí, crear un grupo de investigación, capaz de adelantar conocimiento en materia de fisión de núcleos atómicos. Todo ello estaría financiado por el gobierno estadounidense.

El 16 de Junio de 1945 es la fecha que tengo grabada a fuego en mi mente. Sabíamos que Roosvelt, el verdadero impulsor del proyecto Maniatan, había muerto en Abril. Por ello, Truman quería hacernos una visita a las instalaciones de Alamogordo, donde llevábamos ya dos años de investigaciones. Decidimos que ese día haríamos algo especial, haríamos la prueba definitiva que marcaba el fin de nuestro trabajo. 16 de Junio de 1945. Si el ensayo saldría bien, tendríamos una clara ventaja.

Recuerdo perfectamente el momento. Truman entró en la sala acompañado por Lesue Groves, quién me presentó y me cedió la palabra. Yo presenté al grupo:

Edward, Enrico, Heisenberg, Richard, Harold y Bainbridge, mi mano derecha. Éramos un grupo de premios Nóbel y genios de la ciencia moderna.

Después le expliqué un poco el proyecto. Habíamos aumentado el tamaño de la masa crítica al tamaño de una bola de béisbol, aumentaría así el número de fisiones internas que acabarían liberando mucha energía.

Truman me miraba con una mirada ignorante, pero intentando que no se notara para no ofenderme. Terminé rápidamente mi coloquio sobre física y di la señal por radio para que empezara la última prueba. Pasaron unos largos minutos. El Presidente, aunque con cierta impaciencia, esperó elegantemente hasta que llegó el momento.

El repiqueteo de la radio se vio interrumpido por una voz que decía: “Comienza la cuenta atrás…………3…………..2………..1………..”

El avión sobrevolaba el objetivo. Lo que vino a continuación me persigue constantemente tanto en mis recuerdos como en mis sueños.

Una pequeña explosión blanca, seguida de una gran masa semitransparente de calor que se expande rápidamente, formando una gran bola de fuego que después de comprimirse de nuevo da lugar a un gran champiñón de humo que comienza una suave pero continua ascensión hacia el cielo.

Fui entonces consciente de lo que había hecho y recordé en ese momento la frase que define al dios Bhakti en el Bhagavad Gita; me llevé las manos a la cabeza y mientras me dejaba caer de rodillas al suelo cité:

“Me he convertido en la muerte,en el destructor de mundos”

Todas las miradas se dirigieron a mí, todas esas caras famosas, pálidas cual muertos. Entonces Ken se inclinó conmigo y me dijo la frase más certera de la historia:

“Julius, ahora todos somos unos hijos de puta” “·

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En la Oscuridad…

30 julio, 2008 at 6:21 pm (Escritos y relatos) (, , , , , , , , , )

Clara trataba de alcanzar el pomo de la puerta. Ella siempre había soñado con la libertad y con el reconocimiento individual. A su alrededor seguía acompañandole la oscuridad que le había perseguido por años. Dentro de ella, la poca vida que le mantenía despierta menguaba debido a la inanición de cualquier tipo de sensación.

Una fuerza tiró de su pierna hacia abajo, al tiempo que otra tiraba de su mano hacia arriba. En el momento en que parecía que iba a partirse por la mitad alcanzó con la mano libre el pomo, cesando las fuerzas que la sujetaban.

Pero el pomo se volvió frío y bajo su contacto, la forma de este fue cambiando hasta transformarse en un revólver.

Cuando Clara se disparó a sí misma, soñó de nuevo con otro tipo de libertad y supo demasiado tarde el error que acababa de cometer.

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Pasmados…

12 julio, 2008 at 7:58 pm (Escritos y relatos)

Cubert llevaba en su bolsillo una nota escrita rápidamente y con mala letra, en ella aparecian los nombres de los médicos y enfermeros que cometieron la equivocación que había arruinado su vida.

El primero era el Dr. Rodriguez. Después de recibir críticas en el hospital en el que estaba, se había transladado a una clínica privada. En ella se dedicaba a dispensar medicamentos, muchos de ellos después de recibir una gran prima por hacerlo.

Cuando Cubert entró se encontró con una señora mayor en el suelo,… corrió en su ayuda a la velocidad máxima que le permitian sus protesis inferiores. Se tiró al suelo justo en el momento en que un médico le propinaba ciertas pataditas en la cadera, tratando de comprobar si la mujer se encontraba o no consciente.

“Ayúdenme, dejen de mirar y ayudenme…!!!!”

Había una mujer que le gritaba a uno de los médicos. Parece ser que la desmayada había ido a urgencias con dos horas de antleación, debido a mareos constantes y un fuerte dolor craneoencefálico. No se le había atendido y le habían enviado a la sala de espera, allí despues de una hora había caido sobre el suelo con un fuerte estruendo, y ninguno de los demas pacientes que había, ni ninguno de los médicos presentes le habían brindado ayuda. Entonces la mujer que gritaba había buscado ayuda y lo unico que habia conseguido eran esas pataditas por parte de los medicos.

Entre ellos se encontraba el Dr. Rodriguez.

Cubert esperó seis horas en el mismo lugar, habia pedido un reconocimiento por parte de su victima, argumentando que era su medico de siempre, y el caso era que el Dr Rodriguez recordaba vagamente su rostro asi que no se negó.

Cuando por fin entró, el doctor le hizo casi-desnudarse y tumbarse sobre una cama. Entonces dijo que tenía que ir por algo y salió de la sala. Entonces Cubert cogió el Nestea que había sobre el escritorio del Dr.Rodriguez y vertió su Kombacha modificada dentro, de tal manera que quedaba perfectamente camuflada. Aprovechó y cogió un par de morfináceos, después esperó…

Tras un largo periodo de tiempo, suficiente para que el médico se tomara un par de cafés, entró de nuevo en la sala y le osculó, pero en ningun momento le miró a la cara, siempre hacia abajo…

“Perfectamente sano, pero le recomendaría que volviera la semana que viene o la siguiente para iniciar un proceso de rehabilitacion para esas piernas. (Sin mirarle a la cara) Muchas gracias, la secretaria le pasará la factura”

Cubert salió contento, feliz, pagó gustoso el tremendo dineral que le pidieron y se fue a su casa.

Tras él entró en la consulta otro hombre… Era mayor y padecia de problemas respiratorios. Cuando le oscultaban comenzó a toser y escupir flemas, como no tenian agua en esa consulta, el médico le ofreció Nestea,… El hombre bebió agradecido… A la media hora estaba muerto en mitad de la calle… Mientras, Cubert se regocijaba de su primera “minivenganza”,… Y el Dr. Rodriguez volvia de nuevo a su casa con absoluta normalidad, cansado como cada día tras el trabajo.

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The Kombucha mushroom people…

10 julio, 2008 at 12:15 pm (Escritos y relatos)

– “Mamá,… oh, por favor, mamá,…”

“Lo llaman locura…..si, asi lo llaman,….”

“Cada vez que intento ir…. me doy cuenta de que ya estoy,….”

“Necesito un kombucha”

Cubert se sirivió su hongo Chino. Llevaba varias noches sin dormir. Pensó en su pasado, en su presente y en el futuro… entonces se dio cuenta de que los hielos que se había servido en el kambucha se habían derretido,… habrían pasado varias horas.

“Ponganle anestesia!!” “Otra dosis de morfina, por Dios se nos muere!!”

Cubert se llevó la mano a la prótesis de su pierna izquierda…. Un accidente de coche había hecho que perdiera las dos. En el hospital habían conseguido salvarle la vida…. Esos cabrones se la pagarían.

“Otra dosis de morfina…..Otra dosis de Morfina…..” “Señor lleva ya demasiada dosis hoy”…. Tu ves que se le calme el dolor!?…..Mejor que muera en paz, que con dolores…. Otra dosis de Morfina….”

Le habían salvado la vida….misteriosamente y aunque le daban por muerto, consiguió salir de aquel hospital. Pero al darle por muerto, le habían administrado sedantes y drogas para calmar dolores intensos, sin tener en cuenta posibles efectos secundarios,…

Ahora estaba enganchado a la morfina, en la calle, y con dos prótesis.

“Esos cabrones se la pagarían”

Por suerte la kombucha le quitaba parte del mono…. aunque sólo era un factor psicológico.

Cubert cogió el vaso y bebió, mientras comenzó la preparación de otra kombucha… pero esta tenía algo especial,…

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Decisiones…

3 julio, 2008 at 7:36 pm (Escritos y relatos)

“Estoo,… siento mi aspecto,… la pintura,…yo…- tragó saliva –…he estado trabajando en un nuevo cuadro,… noche,… tiempo encima… tu,… teléfono,… prisa,… amanecer,… azul,… otro cuadro,…”

 

Sara le miraba curioso, -“Taro, ¿qué dices? No entiendo nada” – y se echó a reír, tapándose la boca para que Taro no se ofendiera.

 

Taro la miró y, tras un momento de confusión, rió también.

 

 “Tienes razón,… que situación tan ridícula. Yo aquí con pintura por todos lados, y tú guapísima, con un vestido perfecto. Y encima intento decir algo y no hago más que balbucear. El arte es lo mío, no las palabras,… nunca lo han sido.”

“¿Qué dices? –dijo ella- Anda, entra y tomémonos algo, tengo hambre”

 

Cuando se sentaron los dos se miraron un momento a los ojos y al segundo miraban en otras direcciones, buscando algo sobre lo que posar su vista y pasar desapercibidos. Permanecieron largo rato en silencio, como tratando de estudiar la situación antes de hacer cualquier movimiento. Fue ella la que habló entonces.

“Por teléfono te dije que había encontrado el significado del círculo, pero no estoy segura de si es una buena o mala interpretación.” – Taro la miró curiosa – “…estuve analizando mi vida y creo que el círculo es un símbolo de compromiso, pues es a la vez puro y eterno, como tú mismo me dijiste…iluminación y continuidad hasta el infinito”

Ambos se quedaron en silencio.

“Y bien,… – parecía nerviosa -,… tu eres el experto en arte ¿no?; es una posible interpretación ¿o no?”

“Si, por supuesto, pero, ¿has pensado en que no se trata de elementos aislados?”

“¿Cómo?” – La voz de Sara volvía a tornarse curiosa, como la tarde anterior durante la explicación de Taro sobre el cuadro.

“Si, mira. Es cierto que podría significar eso, pero esa explicación podría cambiar el sentido de todo el cuadro.

Vamos a ver,… si ese círculo implica un compromiso,… para mucho tiempo pues es eterno,…podría significar dos cosas,… ya que el círculo esta montado sobre la mancha azul y las líneas negras también… Pero, a su vez estas están debajo y al mismo tiempo encima del círculo… Podría ser que ese compromiso fuera lo que rompiera las rejas de la prisión, o que ese círculo forme parte de esas rejas que suponen el estar atrapado, ya que ambas tapan la mancha azul”

 

Sara miró al suelo, meditando lo que Taro acababa de decir. Entonces se agarró una mano con la otra, las levantó y las colocó sobre la mesa una a cada lado del cuerpo con las palmas hacia arriba. Taro se limitaba a mirar con cierta sorpresa. Eran manos pequeñas y muy atractivas, pero muy fuertes, lo cual transmitía dulzura y determinación a su vez. Una de ellas tenía un poco de pintura y era quizás lo que la diferenciaba de la otra. Sara las miraba con intensidad, como si buscara algo escondido entre ellas.

 

“Sara,… – dijo Taro de pronto – …sea lo que sea lo que pienses, y lo que hay detrás, no dejes que algo te atrape, no puedes renunciar a la felicidad en un segundo, si esas rejas son, como me dijiste ayer, lo que te impide ser feliz, tienes que darte cuenta tú misma del significado del círculo, sólo tú sabes lo que de verdad supondrá con respecto al resto del cuadro. Yo, desde luego, ya no me siento el autor del cuadro, ha dejado de ser una simple figura y ahora creo que significa mucho más de lo que era…para ti que se lo  has dado, y para mi que me ha abierto los ojos…”

“Taro, pero hay algo más que debo decirte,… tu… el arte,… ¿un compromiso?… yo antes estaba segura… pero…pero…esas malditas rejas,… Y EL PUÑETERO CÍRCULO BLANCO!!!”

Se puso de pie de un salto, respiraba agitadamente y estaba roja. Taro la miraba con una sonrisa, a pesar de todo, comprendía algo de la situación en que ella se encontraba. Sabía que ella intentaba tomar una decisión sobre algo, seguramente muy importante. Y Taro creía que era su decisión,…

 

Entonces una figura apareció en la puerta, era una figura oscura y bajita. Se acercó a la mesa y, cuando se encontraba lo suficientemente cerca, se le pudo distinguir el rostro. Era una mujer mayor, muy fea, le faltaban casi todos los dientes, y de los pocos que le quedaban tres eran de oro. Llevaba una bolsa muy grande colgando del hombro. Sonreía.

Entonces Sara dio un salto y se echó hacia atrás tirando el café que había sobre la mesa.

Taro le miró y luego volvió la vista hacia la anciana. Ella rebuscaba algo en la bolsa. Entonces le tendió la mano. Taro alargó su brazo y aceptó lo que le ofrecían. Eran dos Euros.

“Son suyos – dijo mientras miraba a Sara – invítala al café. Ella sabrá tomar la decisión correcta, no te preocupes por ella. Sólo déjala pensar y no interfieras. Ayer fue el día y ella lo sabe, ella sólo tiene que darse cuenta de lo que encontró. El círculo blanco no es más que un círculo, el color es sólo un matiz”

 

Se dio la vuelta y se marchó. Taro la miraba extrañado, mientras pensaba en gente cada día más rara y que estaba peor de la cabeza. Miró divertido a Sara, tratando de reírse de una situación incomprendida, pero ella no tenía la misma sensación que él. Su color rosado de nerviosismo e frustración había pasado a un pálido extremo. Ella ya conocía a esa mujer…

 

Taro miró a Sara,… no entendía nada de lo que sucedía, pero algo había sacado en claro, debía dejar que ella se aclarara sin intervenir. Entonces pagó los cafés, se dio la vuelta y se marchó tras despedirse. No entendía porqué pero tenía una sensación de vacío muy grande al abandonar la habitación. Fue dando pasos alejándose. Metió las manos en los bolsillos y bajó la cabeza. Tenía que pensar.

Entonces algo desde detrás le asaltó y le agarró por el cuello. Medio cayéndose se giró y vio a Sara con lágrimas en los ojos. Estaba llorando. Taro estaba sorprendido, aún así sus manos respondieron y le abrazaron, y buscando sus labios, la besó. Era lo que había querido hacer desde el principio, pero se dio cuenta ahora. Después se miraron a los ojos, y comprendieron, por fin, que el círculo blanco era en realidad un símbolo de necesidad mutua, el símbolo de su abrazo, todo lo demás…ya no importaba.

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Enchilada con tomate y huevo…

27 junio, 2008 at 10:26 am (Amigos y moviolas, Escritos y relatos)

Levanté la vista hacia el cielo,…
Tanto tiempo había pasado desde que partimos en aquella nave. Una cantidad ingente de recuerdos me inundaron, a mi derecha se encontraba Lys, mi amiga y compañera de aventuras, y al otro lado Ichigo, el más novato de todos.
Me giré hacia él y le dije, “Alguna vez te conté cómo empezó todo?”, Lys sonrió.

“Alerta, una nave enemiga a la vista!!!”
“Capitán el propulsor hiperespacial está fallando, nos tienen a tiro”

Todo a mi alrededor era caos y destrucción, entre los cadáveres sobre la cubierta sobresalían cables pelados que esparcian chispas por doquier. La gente estaba nerviosa y entre sus cabezas, veía muchas que se volvían hacía mi como pidiendome explicaciones o alguna solución para salir del apuro.
Yo no podía perder la calma, pero sobre mi se cernía el peor de las preocupaciones, el sentimiento de culpabilidad.

Yo no tenía la certeza, pero cuando abandonamos Chop Suey! con el fin de entablar contacto con entes alienígenas, la gente me siguió pues había leido mis relatos fantásticos. Ahora todos ellos se encontraban en peligro por mi culpa. Tenía que actuar…

“Alferez Almeja!! reduzca velcidad del motor y reúna toda la energía en el láser trasero!! Llamen al Sargento Sardinez!! quiero que sea él el que me ayude con este disparo!”

“Señor se da cuenta de que cómo falle nos habrá dejado a merced del enemigo”

“Por Dios Almeja!!, no ves que nos van a derribar como no intentemos algo,… Ya estamos perdidos, de ahora en adelante sólo podemos mejorar… Confía en mí como lo has hecho siempre,… Y si no, sólo obedece,… son órdenes!!”

Cuando el Sargento hubo llegado, tomamos posiciones en el tablero de combate. No era tan dificil, la estrategia que iba a usar ahora, ya la habia probado en un simulador de batallas,… pero eso era irreal… veríamos si servía de algo… Sardinez habló bajo.

“Señor, estamos perdidos, no lo vamos a derribar con un tiro!”, aunque sea con la máxima potencia, solo transpasaremos el escudo yel blindaje, pero no haremos daños internos…”

Le aparté de un empujón, ya había hecho lo que necesitaba que hiciera… solo quedaba disparar… Apunté a la cubierta principal,…

“En cuanto de la orden bajen escudos y aceleren al máximo, la energia sobrante nos permitirá seguir avanzando”

“AHORA!!!!”

Apunté al propulsor enemigo y recé para que el tiro acertara… Si bajabamos escudos estaríamos a su merced, pero con la inercia del disparo y con la energia que teniamos utilizada sólo en los motores nos daría tiempo a huir,… ese era el plan….

—-

A la mañana siguiente desperté sobre un camastro morado. Un hombre gordo se encontraba a mi lado. Se reclinó sobre mí y se presentó:

“Hola, soy Paella Grandiosa, estos son mis  Consejeros”

Señaló un grupo de 4 personas a su lado…

Un hombre alto, con la cara oculta y con dos cuencas rojas brillantes por ojos,… llevaba un gran Báculo Dorado acabado en un…bote¿?—-
El Mago Mermeladín….

Una chica, más bien bajita, con el pelo rubio  y largo y estrellas por toda la cara de un color azul intenso.— ….La Bella Lysander….

Un hombre mayor, de pelo lacio y gafas inteligentes, con dos libros bajo el brazo… —– …Sat….

Y un gran personaje con un casco homérico sobre la cabeza, gran capa roja a la espalda y un libro de biología molecular en la mano, cerca de una gran espada brillante…. — …Y el valiente Paladín a la Taza.

Paella me contó que me habían recogido, un hombre de la nave les había contado cómo había salvado la nave y a toda la tripulación y ellos querían ofrecerme un pacto.

“Unete a nosotros… te daremos un nombre, recursos  y toda la ayuda que necesites,… solo tienes que unirte a la busqueda utópica y a la Gran Vaca.
Si aceptas te llamarás Sopa de Oregano Dorado, como tu nave,… y serás el Gran granjero espacial…¿Qué me dices?”

Yo no sabía que responder,… pero se me acercó Paladín y me dijo:

“Ahora mismo eres pequeño, no eres nadie,… nosotros te mostraremos el presente y el futuro, y tú seguirás siendo el dueño de ellos y, por supuesto, del pasado”

No pude decir que no… así empezó todo

—-

Ahora nos encontrabamos sólo Lys y yo,… el resto había caido en combate…
Lys era La Gran Voz, aunque ambos formabamos parte del Senado,… El legado utópico no tenía fronteras, expandiendose por todos los rincones del Universo. La gente se unía a la causa utópica para tener una razón, un objetivo, una comunidad… todo era prospero…todos eramos iguales…nadie sobresalía…

Sonaron las campanas… Estabamos en chop Suey! mi plaeta Origen… Se había derrocado a la tiranía y se había instaurado como gobierno el Senado utópico… Delante del mismo se erguian orgullosas las estatuas de los 4 grandes Utópicos,… y centrada estaba la mía propia (aunque me habían hecho más gordo y las cagadas de las palomas inundaban la bronceada escultura,)…
Nunca estuve de acuerdo con que se levantara la mia, pero cuando empezaron  a levantar otras de mis compañeros a medida que iban entrado en el Senado, no me preocupó excesivamente.
Hoy, levantaban la última, dedicada a un nuevo Buscador… Dsire, que ahora pasaba a formar parte de la historia….

Miré la vieja cicatriz de mi mano, me  giré hacia lys…

“Lys, vieja amiga… nos estamos haciendo mayores,eh”

Ella me sonrió:

“Eres un quejica, todo el día con la lumbalgia, mirame a mí, más mayor que tú y fresca como una rosa”

Me reí y me giré de nuevo,… la estatua estaba izada y todo el mundo estalló en vitores, los fuegos artificiales comenzaron y la fiesta también,…
Me retiré hacia mis aposentos, junto con la ancianidad, y al volverme aprecié como todos los novatos (y Lys) se marchaban con dirección a la plaza de la capital, donde se bailaría hasta el final de la noche.

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Antinspiración?

24 junio, 2008 at 12:17 pm (Escritos y relatos)

Dicen que en las épocas de más trabajo resulta la “antinspiración”.

Taro estaba trabajando muchísimo, no hacía más que recibir llamadas preguntando el precio de distintos cuadros. No podía parar quieto en todo el día, iba constantemente de la galería al hotel y viceversa. En general se sentía feliz y contento, pero al llegar a casa por la noche no se sentía completo. Necesitaba dibujar, pintar y dar color, necesitaba crear,…

Se tiraba largas horas sentado delante de los lienzos vacíos, sin ninguna idea, pero esperándola. Sin embargo, la mano permanecía quieta. Al final, desesperado, se acostaba de nuevo sin pensar en el día siguiente.

Así sucedieron los días y Taro conoció a Sara, la chica de la exposición, con la que se sintió indefenso durante unos momentos. Al cabo de unos minutos apareció otra chica, era amiga de Sara y le regañaba por haberla abandonado. Finalmente se fueron juntas y, con ellas, todos los sentimientos aparecidos durante unos instantes.

De nuevo regresó a casa cansado, se sentó delante de la pintura vacía como siempre. Sonó el teléfono, eran de la galería, habían vendido otro cuadro. Los valores ascendían ahora a los miles de euros. Colgó, estaba cansado de todo esto. Sonó de nuevo el teléfono, Taro iba a lanzarlo por los aires, cuando se fijó en la pantalla y descubrió que no era la galería esta vez, sino un número desconocido. Movido por la curiosidad descolgó, oyó una respiración nerviosa y, al segundo, un tono continuo, habían colgado.

Taro no quiso separarse del teléfono entonces y esperó una nueva llamada. Pasados unos minutos la recibió.

          ¿Si?, ¿Si?… por favor conteste…

          Taro?…

No podía creerlo, creía que nunca más oiría esa voz. Era Sara.

          Taro, ¿querrías tomar un café conmigo? Tengo…algo que aclararte…. Es sobre… (pareció dudar)… sobre la conversación de esta tarde, sí,… sobre el cuadro,… creo que entiendo por fin el significado del círculo.

          Por supuesto,- respondió él – ¿mañana para desayunar en la galería?

Taro soltó el teléfono que cayó al suelo con un golpe sordo. Miró el lienzo, pero esta vez de manera muy diferente. Esparció las pinturas por el suelo, impregnó los dedos a modo de pinceles y comenzó el cuadro.

Pasó toda la noche en vela, movido por una fuerza extraña, que le capturaba de vez en cuando, no sentía cansancio, sólo la certeza de que cuando acabara el cuadro encontraría la respuesta.

Cuando lo terminó, sobre el fondo, ahora oscuro, se encontraba la figura de una mujer, una mujer que ya había visto antes, una mujer sin rostro. Pero esta vez tenía la forma de la cara perfectamente identificada, era la chica de la exposición.

La voz resonó de nuevo en su cabeza: “Quiero conocerte… Taro…”

Miró el reloj, era casi la hora, debía darse prisa. Ahora Taro comenzaba a entender…

Algo le había estado llamando, desde hacía mucho tiempo, pero ahora tenía personalidad propia y esta vez no se giraría, no se daría la vuelta ni esperaría más,… hoy era su oportunidad… tenía muchas cosas que decir, aunque no sabía muy bien porqué una persona desconocida ocasionaba estos cambios en él,… quizás eso era lo que Taro había dicho sin darse cuenta sobre el círculo blando,… quizás aquella persona que se liberaba de su prisión y se habría paso en el mundo con una sonrisa era él mismo,… las cosas empezaban a cuadrar, pero todavía debía obtener algunas respuestas.

“Tengo que aclarar… el círculo blanco, entiendo su significado”… Entenderían los dos lo mismo,… quizás eran dos opiniones que derivaran en un mismo punto, sí, eso sería lo más seguro. Al fin y al cabo él era el autor,… o quizás no lo era.

Taro corrió hacía la puerta, tomó el coche y partió. Fue casi llegando cuando se dio cuenta de que iba sin arreglar y con el pelo y la piel llenos de pintura,… la ropa era mejor no mirarla…

“En fin – pensó –  éste es el verdadero Taro, mostrarse de otro modo sería estúpido”

Y al doblar la esquina la vio, de pie sobre el fondo azul, reflejo del cielo sobre la gran cristalera de la galería. Al acercarse se dio cuenta de que llevaba el mismo traje que la mujer sin rostro… definitivamente era ella.

“Hola, siento llegar tarde…”

La chica sonrió.

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¿Aprovechar la oportunidad?

11 junio, 2008 at 10:39 am (Escritos y relatos)

Por fin,… Taro llevaba toda su vida viendo su carrera como artista truncada por seres inútiles que no comprendían más allá de un nombre. Había artistas que llegaban lejos creando obras de arte magníficas, y que luego usaban su nombre para hacer enormes montañas de oro a partir de un mero trazo sobre un lienzo.
Taro no soportaba que el arte se usara como negocio. Él trabajaba en su oficina en Tokio. Después llegaba a casa y usaba la mayor parte de su tiempo libre en encerrarse en su habitación de pintura. Se limitaba a mover la mano al son de una música imaginaria, que luego daba lugar a unos preciosos cuadros expresionistas, siempre con una razón de fondo. Normalmente vivencias suyas.
Aunque las presentaba a numerosas galerías de arte, pocas de ellas estaban dispuestas a “malgastar su preciado dinero” en nuevos artistas, y de estas, eran pocas las que lo limitaban a un número determinado de pintores al año.
Todo era negocio, y Taro no soportaba eso,…
Pero fue en un arrebato de locura cuando Taro, siguiendo los dictados del corazón, cogió uno de sus cuadros más apreciados y se dirigió a una nueva galería que le había indicado un amigo de la oficina, muy aficionado a su pintura. Allí, el director le atendió de muy buenas maneras, pero al ver su cuadro se quedó mudo,… Con la mejor de las falsas sonrisas le dijo que se volviera a casa y siguiera trabajando, que no era lo que buscaban. Además le dio un consejo,… sigue lo preestablecido, copia lo que triunfa y, sobretodo, lo que vende,… de esa manera llamarás la atención de los galeristas. Pero Taro, se ofendió, le dirigió la más educada de las gratitudes que su ira le permitió, y le dijo que se quedara con el cuadro. Al fin y al cabo, cada vez que lo viera en su cuarto sufriría al pensar en la estupidez de la raza humana.
Se dio la vuelta y se marchó, pero entonces sucedió lo imprevisto. Una voz que le llamaba le detuvo y le hizo girarse,… era una mujer, aparentemente joven, pero cuyas arrugas anunciaban una edad y una sabiduría propias de una mujer inteligente que se había llevado muchos golpes en la vida.
Se presentó, se llamaba Kazuyo Sejima y era arquitecta,… su nombre le sonaba, así que debía de ser bastante famosa, aunque no era un arte que a Taro le llamara excesivamente la atención, pues no la practicaba y, Taro no veía obras ajenas por miedo a odiar el arte como tal.
Ella aseguraba que su cuadro era magnífico, le interesaba su obra y quería ir inmediatamente a su estudio. A pesar de conocer que su estudio era una mera habitación en una casa de 35m2, ella parecía entusiasmada.
Taro le invitó a un té en su casa y a ritmo continuo fue enseñándole pintura tras pintura hasta que se quedó sin repertorio. Entonces ella le miró muy seria y le señaló que de tan atrevido que era, ella misma se encargaría de que se expusiera.
Por fin,… Taro llevaba toda su vida viendo su carrera como artista truncada por seres inútiles que no comprendían más allá de un nombre. Había artistas que llegaban lejos creando obras de arte magníficas, y que luego usaban su nombre para hacer enormes montañas de oro a partir de un mero trazo sobre un lienzo… en cambio había otros que daban todo lo que tenían por amor a lo que de verdad merecía la pena… incluso aunque les costara montañas de oro.
La exposición se hacía finalmente en España, un lugar que casi todo el mundo consideraba lugar de analfabetos cuya cultura más popular eran las corridas de toros, cuyo origen era, por cierto, griego, no español.
La gente disfrutaba, en general sólo se oían aprobaciones y incluso de hablaba de comprar cuadros. Taro, ataviado con la única corbata que tenía y el traje viejo de su abuelo, miraba en todas direcciones atónito ante el espectáculo. Entonces vió una mujer de pie delante de su último cuadro. Se acercó en silencio, sola en ese momento parecía metida completamente en el cuadro,… Era como si tratase de buscar algo que no se veía a simple vista. Taro le dio dos golpecitos en la espalda. Ella sin girarse dijo “le falta algo al círculo para poder definirlo y no sé que es”. Taro supuso que ella habría pensado que era alguien a quien esperaba, así que respondió “Hola, soy Taro, el autor del cuadro, ¿puedo ayudarte en algo?
Ella no respondió y su cara se volvió de un tono algo rosado, a la vez se separaba rápidamente del cuadro como si se tratara de un objeto peligroso.
“No te preocupes, me gusta que indagues en el cuadro, pero yo creo que está perfecto como está. Trata de una vivencia personal, ¿sabes? Y por ello refleja lo que creo que debe de reflejar”
“Lo siento, no quería criticar el cuadro,…”
“No, no, no… Por favor, dime cual es tu opinión”
Ella cogió aire unos segundos, miró el cuadro y contestó:
“Cuando contemplo este cuadro me veo reflejada. Por un lado, la mancha azul me recuerda al trabajo diario, a la rutina, lo de siempre… pero mezclado. Las líneas negras me parecen fúnebres, como algo que impide que mi felicidad plena haga aparición en mi vida; Pero ese círculo blanco… ¿Qué significa? ¿Con qué motivo puede aparecer ahí en medio?”
La vergüenza de la chica había quedado eclipsada por su curiosidad y sus ansias de respuesta.
“No estoy seguro de saber darte la respuesta, creo que lo mejor sería indagar juntos. Primero, el círculo es una forma geométrica que transmite centralidad y a la vez una gran continuidad, el infinito concentrado en un punto. Tú puedes dar vueltas y vueltas y volverás siempre al mismo sitio. El color blanco es lo puro, la luz, incluso en algunos lugares simula el conocimiento. Quizás podría tratarse del conocimiento de todo…o del conocimiento global… quizás es una luz que ilumina el corazón del ser humano y le cambia para siempre”
“Pero eso no tendría nada que ver con mi modo de vida” respondió ella confusa pero a la vez muy interesada.
“Yo creo que tiene mucho que ver. A lo mejor es que tú eres esa luz que cambia a las personas, quizás es tu trabajo y tu esfuerzo el que puede liberarles de su prisión. Seguramente, tú, que no entiendes por completo el significado de un cuadro tan humilde como este… sepas mucho más que los críticos de arte. Y quizás tú, aunque no te hayas dado cuenta, ya has comenzado esa labor,… quizás ya le has cambiado la vida a alguien, o mejor aún, no has cambiado su vida, sino la forma de enfrentarse a ella. A lo mejor esa persona ahora es libre de la prisión que suponía su vida y puede, poco a poco, hacerse un hueco en el mundo a base de sonrisas. Amiga mía, eres mucho más importante de lo que te crees”
Ella no sabía que responder… se quedó ahí parada, mirándole y pensando en la cantidad de poder que le había sido otorgado. Taro, por su parte, había encontrado en otra persona la misma sensación que le había dado Sejima, y no sólo se sentía mejor por haberla encontrado. Sentía que, además, su trabajo era reconocido y que había conseguido transmitirle algo, al menos, a una persona. Sonrió.

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Tan cerca…

3 junio, 2008 at 8:03 pm (Escritos y relatos)

Taro era un chico valiente. Es aquel que más allá de la razón lucha por sus ideales, es aquel que defiende aquello en lo que cree en las continuas batallas de la vida, por aquello que ama y por aquello que vive. Es el espíritu vivo que prevalece al raciocinio. Es aquel que a través de la pintura y del lienzo transmite un sinfin de sensaciones, sentimientos y emociones.

Pero en ocasiones la fantasia, empujada por la fuerza de la ilusión, gana la batalla librada contra la rutina, sucediendo como os cuento…

La voz resonó de nuevo en su mente. Siempre tuvo la impresión de que algo o alguien trataba de comunicarse con él, pero ahora era perfectamente inteligible. Le llamaba… “Taro,…ven Taro,…”. Provenía de la habitación al final del pasillo. No la había abierto desde aquella vez que dibujó a las víctimas de Hiroshima. Había resultado una experiencia motivadora en un principio, pero el resultado era…demasiado real… demasiado para el mundo contra el que él luchaba… no entendían.

Alcanzó el pomo,… la curiosidad podía con él una vez más,… esta vez no vaciló… entró corriendo y preguntó al aire el lugar donde tenía que ir. Una voz respondió en su cabeza…. Concentración.. Taro…Concentración…

El suelo cambió de posición, el techo caía hacia abajo, ¿o hacia arriba?; las paredes le aprisionaban, le oprimian, necesitaba gritar,… se sentía Agoviado,… De pronto todo se volvió negro…

Se encendió una luz,… Taro flotaba sobre la oscuridad,… la luz se acercaba…

Una mujer apareció ante él,… le caía el cabello sobre los hombros, y notaba una mirada que le congelaba la respiración, …pero sin embargo, no tenía ojos. Oía su voz, pero no tenía boca,… Era una mujer sin rostro,…

Taro era valiente, tenía la sensación de que la conocía desde hacía mucho tiempo,… tanto, que se acercó a ella con velocidad,… Sentía que necesitaba a aquella mujer,… quería tocarla, hablar con ella… pero se detuvo.

No era el momento. Se dió la vuelta y se marchó, no sabía a donde pero se alejaba,… había respondido a la llamada, era lo único que necesitaba por ahora,.. asi que se dio la vuelta y caminó hacia la oscuridad…

“Tu tienes rostro,… quiero conocerlo,… quiero conocerte…Taro” Le decía una y otra vez la voz.

Pero Taro se fue, no era el momento,… Él también queria conocer a aquella mujer sin rostro, pero quizá impulsado por alguna razón externa, quizás por pensar que su tiempo no era aprovechado al máximo y sintiendo que quizás querria quedarse allí,… por un tiempo…

Pero Taro era valiente, y pensaba que el mundo aún necesitaba de su obra, que el mundo no estaba preparado, pero que se sentia con fuerzas como para demostrarles todo lo que llevaba dentro… Sería capaz de cerrar bocas y descubrir lo oculto, encontrar apoyos y derivarlos hacia sus lienzos…Por ello no se detuvo hasta que despertó sobre el suelo de la habitación. Se pusó en pie, y de nuevo terminó la historia pintando un cuadro…

No entendía que extraña fuerza guiaba su mano… pero cuando akabó solo pudo contemplarlo con asombro. Sobre el lienzo, una mancha azul atravesada por cinco lineas negras y un circulo blanco. Sencillo pero con mucho significado.

Sabrias sacarlo? No me lo digas que yo aun estoy pensandolo…

 

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Las dos caras de Jeno…

12 mayo, 2008 at 7:40 pm (Escritos y relatos)

Bernardo Buenafuente era el comisario de policía más extraño que el pueblo había conocido. Era reservado, muy callado y cuando hablaba, lo hacía para menospreciar a alguien o para soltar algun comentario inteligente que resolviera algún conflicto o caso policial.

Aquella noche, Bernardo caminaba en dirección a su casa, era un tipo solitario a quién sólo le gustaba compartir con su magnum. Había tenido un perro, pero lo había regalado porque le parecía un ser irracional y molesto. Siempre tratando de darle un cariño que él no necesitaba. Ganaba mucho dinero, pero la mayoría de él se destinaban a alcohol y a prostitutas, a las que solía visitar muy frecuentemente. En ese momento iba sumido en sus pensamientos, no se percataba de lo que había alrededor y varias veces estuvieron a punto de atropellarle. Chocó contra una farola, se cruzó con una pareja que le miró sorprendida y asustada por su porte frío y solitario, pero Bernardo avanzaba como si fuera un fanasma inmaterial,… arrastrando sus fríos pies por el suelo mojado sumido en un caos mental muy profundo.

Al cabo de un rato recibió una llamada,… Un tiroteo en una calle cercana. Otro más, pensó. Cada día una cantidad exagerada de gente trataba de poner fin a sus desesperadas e inutiles vidas, o trataba de mejorarlas, robándosela a otros. Era normal,… no le sorprendía. Colgó, se guardó el teléfono en el bolsillo interior de la chaqueta, dió media vuelta y volvió, sin alterar el más mínimo la velocidad de sus pasos.

Llegó. Allí ya había dos patrullas que acordonaban un edificio. Una ambulancia estaba estacionada frente a él. Salieron los clínicos con una camilla, un hombre rubio corría detrás. Se le acercó y le dijo que dentro habia una mujer que necesitaba ayuda psicológica, se subió en la ambulancia y partió. Para el comisario benavente solo era un capullo más, un inútil que pensaba que él iba a desperdiciar su tiempo en atender a una mujer que tenía un shock emocional,… ya habia personal que se encargaría de ello. Levantó la mirada y pudo ver a un oficial que parecía dar ordenes. Se acercó, no sabía su nombre, pero le bastaba saber que seguro que a él si le conocía. Le preguntó la situación. Una mujer habia llamado por telefono avisando a emergencias de que habian disparado a un hombre joven de unos 20 años. Sonó el telefono de nuevo,… más instrucciones, el agresor se encontraba encima del tejado del edificio de enfrente según una mujer que había sido testigo y acababa de telefonear a la policia.

Bernardo se giró y fue hacia el susodicho edificio, era viejo y feo,… no tenia nada mas que dos plantas,… unifamiliar,… muy grande para uno,… pequeño para cuatro. Ni rastro del sujeto… Mandó una avanzadilla dentro… Salieron sin encontrar nada… Pasó el tiempo y la gente perdió interés,… el agresor había huido, no cabía duda,… y no había relación con la casa,.. no había pruebas suficientes, tendría que hablar con la testigo. Pero antes buscaría algun rastro, alguna pista…

Se quedó solo, como siempre,… se dedicaba al trabajo más que a su vida. horas y horas de noche buscando algo a la luz de los faroles cercanos… Entonces oyó un ruido en la zona trasera. Se acercó, había un montón de basura en la parte de atrás, pero ahora que se fijaba mejor, se veia algo, una mano,…

La cogió y detrás salieron el brazo y el cuerpo de un hombre con las ropas rasgadas y lleno de heridas superficiales y magulladuras,… tenía la rodilla del revés y la misma pierna ofrecía un ángulo de 90º perfecto a media altura entre ésta y el tobillo,… maravillosamente partida por la mitad. 

Llevaba una escopeta, vestía de funcionario, era mayor,… Esperó.

Cuando el hombre recobró la conciencia, Bernardo agarró con fuerza su arma y disparó. La luz que pendía sobre ellos estalló en mil pedazos. Se quedaron a oscuras,… Bernardo temblaba de ira,… tanta genta asi por el mundo ayudaba a que este se fuera por el retrete. Le propinó una fuerte patada en la entrepierna, y visto la incapacidad de su víctima para responder o defenderse, le propino una tras otra, descargo sus puños sobre él mientras recitaba todos los insultos que conseguia recordar.

Amaneció. En el hospital estaban ocupados atendiedo al joven que habia sido herido el dia anterior. Bernardo llegó como a las 6 del alba. De su brazo colgaba el hombre de la escopeta. Con numerosas magulladuras y sangrando grandeas cantidades de sangre. El médico se le acercó y le preguntó. Bernardo no dudó un segundo la respuesta. Dijo que era el asesino, que tuviera cuidado, le ataran y le sanaran,… luego vendria a por él para meterle en prisión. Eso no explica su estado inspector, le dijo el médico con la mirada entornada. Sabía perfectamente lo que había sucedido en realidad pero espero la respuesta del Bernardo. Cayó desde el tejado, iba borracho, y sonrió maliciosamente.

El medico agradecio y se llevó al herido, no era la primera vez que Bernardo aparecia a esas horas con una persona criminal colgando del brazo, y sabia perfectamente porque estaban asi. Al inspector Buenafuente no le gustaba la justicia pues pensaba que era insuficiente, por ello se encargaba de que el castigo fuera algoi mayor,… pero nadie podía decirle nada a Bernardo,.. también había desaparecido gente misteriosamente, y el médico no quería ser el siguiente.

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